martes, 21 de diciembre de 2004

Litchfield - Cap 01.Empieza la historia

Domingo cinco de Diciembre.

Despierto a las once y media de la mañana.

El día anterior había trabajado de ocho a cuatro (evening).
Las primeras cuatro horas supusieron un "very busy day" a causa de las dos fiestas que se daban simultaneamente. Once camareros llegaban, todos a la vez, a llenar de platos la mesa del diswasher cada cuarenta minutos. Jose y yo nos alternamos en las tareas de colocar los cacharros en las bandajes para meterlos al "diswasher", y llevar los cacharros limpios a su sitio. La segunda era más complicada puesto que se debía de andar por la cocina esquivando la marabunta constantemente. En una ocasion estuve a punto de abollar la cabeza de una camarera con una cafetera que dejé caer por accidente.
Aunque quedarse inmóvil tras la mesa del diswasher - poniendo platos en las "trays" -, acarreaba la tarea el extra de escuchar continuamente el "Can you (la tarea que te vayan a querer cargar, dicha en inglés) for me, pleeeease? ("... change the bucket ... ", " ... change this tray ..." - full of glasses/cups -, "... empty this bin ..."). Nosotros tras las pilas de platos en todo manejabamos mentalmente una respuesta: "A ver guapa/chavalin, pues no ves que no?". Las que salían por nuestra boca: "Ok", "Yes".
Y el temporal amainó a las once y veinte. Jose, Luke y Adam habían acabado y yo me quedaba a limpiar las freidoras, las grills y a limpiar el suelo. Cuatro horas más.

No me desperté para nada cansado ese cinco de Diciembre. Había dormido mis siete horas y estaba como una rosa.
En mi habitación localicé y cogí una camisa, calzoncillos, calcetines y un pantalón vaquero. Me puse el pantalón del chándal - prenda que uso para trabajar - y me calcé las babuchas de felpa roja. Bajé las escaleras y la cocina estaba vacía. Me asomé, como de costumbre, al salón por buscar a alguien despierto. Daniel estaba en el sofá trasteando su nuevo teléfono móvil.
- "Good morning Dan".
- "Good morning".
Reciprocamente ignoramos otra vez la existencia el uno del otro y tomé dirección al frigorífico.
Por el camino dejé la ropa sobre la silla de oficina que tenemos destinada al ordenador.
Alcancé tres metros más adelante el frigorífico. Cogí la bolsa de pan, la mantequilla y la leche.
Vuelta a la cocina - que mediaba, y sigue mediando, entre el salón y la sala\pasillo donde están el ordenador, el lavavajillas y la lavadora - y allí saqué dos rebanadas que me tosté para posteriormente huntarlas con la mantequilla. Tomé también un vaso de cristal y vertí en él aproximadamente ciento cincueta mililitros de leche. Acto seguido de mi departamento en la despensa saqué el estuche de "Nesquick", lo abrí, y puse dos cucharadas no muy cargadas en la leche (he de aclarar que previamente me había hecho con una cuchara en el cajón de los cubiertos). Devolví el brick de leche, la mantequilla y la bolsa de pan al frigorífico, regresé a la cocina, y me dediqué a ingerir mi desayuno.

Mientras - encontrandome yo sentado en la silla situada más proxima a la puerta de la escalera - comía mis tostadas, bajó Jody.
- Good morning - probablemente escupiendo algún que otro pequeño tropezón de saliva, mantequilla y pan sobre la mesa de madera.
- Good morning.

Cuando acabé mi desayuno llevé el plato y la cuchara al lavavajillas; y recordé que el cuchillo de la mantequilla yacía en el fregadero de donde no se movería hasta varias horas después. Para no salir de la ducha vistiendo una camisetilla pordiosera subí nuevamente a mi habitación a coger el "forro polar" blanco.
Volví a bajar. Pasé por delante del ordenador donde recogí el resto de ropa de la silla. Y en el cuarto de baño puse la ropa que vestía hasta entonces en el cesto de mimbre destinado a ropa sucia, me duché y me enfundé la nueva.

***

- Is ... "to go to Tamworth today..., later" ... an idea ... on your mind? - marcando varias pausas le pregunté a Daniel intentando dar forma a la frase "¿Se te ha pasado por la cabeza acercarte hoy/despues a Tamwort?"-.
- Probably. Why?
- I need to go to Asda.
- Probably.
- Ok.

Sobre la mesa de la cocina - junto a la pared - había dejado, un día más, "Soul Music" de Prattchet y el bolilapiz azul "Bic". Me los llevé al ordenador y me puse a leer un rato con ayuda del traductor.

Al poco rato - despues de que Daniel se interesara por algunas de las palabras que yo escribía en el traductor - sonaron varios golpes en la ventana del "pasillo/sala del ordenador", luego en la ventana de la cocina. Nuevamente en la ventana del pasillo. Ya sabía por lo rutinario de su presentacion que se trataba de Tony - la hermana pequeña de Daniel -, pero aún así levanté un poco la persianilla para corroborarlo.
Le abrió Dan la puerta y durantente unos minutos trató de conversar conmigo, obligando en un momento, intercediera mi housemate inglés aclarándole que mi nacionalidad era española, no francesa. No me explico aún de dónde sacó la idea.
Tras un muy breve ratillo de estancia reclutó a Jody y se fueron juntas a ver los caballos (que son dos y son suyos. Ella viene desde Tamworth para ver los caballos, vistar al hermano no es prioritario). Yo aún estaba en alpargatas y no siento ninguna pasión por los equinos. Seguí leyendo.

Una media hora de lectura y anotaciones más tarde hizo Jose su apareción en la cocina por la puerta de las escaleras. Tony y Jody volvían a estar en casa.
- Good morning Jody.
- Good morning - respondió Jody -.
- Good morning - recalqué yo ante la posibilidad de que se me ignorase vilmente -.
- Good morning - concedió mi compatriota -.
- Good morning Tony - saludó Jose cuando se apercibió de la presencia de ésta -.
- (... ?? ... a ...) - repondió Tony algo que contenía una "a" en algún lugar próximo al final de la frase.
Breve intercambio de información en castellano sobre cómo anduvo de "busy" ("jaeada" en castellano del Campo de las Beatas") la cocina, y las posteriores llegadas algo valdados. Cierta perplejidad en el resto de oyentes. 'Sorrys' posteriores para disculpar nuestra falta de decoro.
Típica pregunta: What were you talking about? ("ein?").
La respuesta aquel día: "About the kithen. Yesterday it was very busy" ("Que la cocina estaba ayer a reventar de gente, y no veas los camareros, que te traían pilas de platos llenandote la mesa del diswasher hasta arriba y encima te pedían que por favor les cambiases esto o les acercases esto otro"; la frase en castellano)

Dado el ajetreo que ya había en la casa abandoné finalemente la lectura. Y fue entonces, cuando en la cocina me dijo Daniel algo.
No lo entendí porque la frase contenía algo que aún no se encontraba en el índice de términos de mi cabeza:
- ¿Liiitchfiiild? - Traté de repetir para darle a entender que esa parte no acababa de estar del todo clara.
Surtió efecto y me explicó que era un pueblo algo más lejano que Tamworth - posteriormente Jody me diría que a unos diez minutos más, en coche -. Me preguntó que si no me importaba que fuésemos allí a hacer las compras en lugar de al Asda de Tamworth.
No sé que idea de sedentaro habrá sacado Dan de mí. Por supuesto me entusiasmó la idea de conocer un pueblo nuevo, y así se lo hice saber.

Subió Dan a recoger no sé que cosas de su habitación que le harían falta. Fue el mismo instante que escogió Tony para despedirse, así que la despedida con su hermano fue breve y rozando lo inexistente.
Jose fue el encargado de abrirle la puerta, para lo que hubo que apartar antes el tendedero portatil que obstaculizaba el paso en la entradita trasera.
Nos volvimos a despedir Jod, Jose y yo una vez más a través de la ventana de la cocina.

- Jody.Is Liiichtfiiild too far from here? - Otra vez colé un "too" en lugar de un "very", estoy corrigiendo esa costumbre prograsivamente. Pero con "demasiado" en lugar de "muy", Jody me entendió igualmente.
Me comentó Jody que no, que no estaba demasiado lejos. Aproximadamente a unos diez minutos de Tamworth. A no-se-cuántas millas (por supuesto no presté atención a este dato. Todo lo que sea más de una milla, que es la distancia entre Piccadilly y Kingsbury, deja de ser una "longitud" y se convierte en un "paseo/trayecto".
Jose acababa su desayuno.

Bajó el inglés y dedicamos los británicos y yo una mirada ligeramente desdeñosa al pijama que aún vestía Jose.
- Mmmm... ehmmm... ... We are waiting for you - le dejé caer a ver si con eso acababa de percatarse del asunto -.
- Are you waiting for me? - Preguntó a la congregación en ese tono que acarrea implícito un par de "ooops!" -.
- Yes - terminó de aclarar Jody.

Jose estaba arriba vistiéndose con presunta celeridad, Dan haciendo algo en la cocina y Jody y yo ya estabamos en el saloncito, próximos a la puerta.
No tardó mucho en aparecer el anteriormente conocido como "el chico del pijama que aver qué espera para subir a cambiarse". Pasaron un par de minutos y el aún conocido como "crazy as a goat" seguía en la cocina.
- Waiting for you Daniel Haynes - fue Jody esta vez la que metió algo de prisa -.
Y Daniel llegó.
Y faltaban unos cinco minutos para la una de la tarde.
Y dejamos salimos de la casa.
Y partimos hacia "Liiiitchfiiild".

***

El trayecto en coche deparó que cuando llegamos al cruce que siempre Daniel toma a la izquierda cuando vamos a Tamworth, lo ignorara y siguiera hacia adelante.
No tomé el tiempo pero, efectivamente unos diez minutos después de haber pasado de largo la desviación a Tamworth, llegásemos a un nuevo pueblo.
Sonaba "Billy Jean" de Michael Jackson en la radio del coche que no paraba Jody de toquetear. Canturreos de Jody y el autor. Explicaciones a mi compatriota de cuánto me agradan las canciones del negro albino antes de que éste perdiese completamene la cabeza. Y en paralelo, Jod apúntándole al idem (compatriota de ella) que tomase cuenta de la letra: "But the kid is not my son!!!! ooooh ooh!".
Pueblo estándar el tal - aún en esos momentos - "liiitchfiiiild". Pero visiblemente mayor que Tamworh.
Cuando ya atravesábamos lo que parecía ser el centro del pueblo, vi un grupo de asiaticos uniformados con equipaciones de futbol. Curiosa estampa: un equipo juvenil (¿quince años?) de fútbol asiático en un recóndito pueblo de Birmingham.

Llegamos a un pequeño edifio/garage y nos enteramos allí, a través de un cartel que así lo indicaba, que los Domingos no hay que pagar por el aparcamiento. Jose comenta a los ingleses lo extraño de sus costumbres y abandonamos el garage tras recriminárseme no haber dado al pestillo - (hoy, seis dias despues, manengo mi pensamiento de que la obligacion era de Jody) -.
Con el chaleco de cuello alto y el chaquetón me empezaba a asar de calor pero recurrí - como otras veces - a la autosugestión: "No tengo calor, no tengo calor. Incluso hace un poco de frío". Suele funcionar y aquel día no fue una excepción. No es que no haga frío - que lo hace y todos los días -, es que como el frío es "tan constante", acabas por acostumbrarte rápido, siendo posible asomarse a la puerta en camiseta a las once de la noche durante unos cinco minuto sin que llegue a asomar la hipotermia.
NOTE: no es extraño ver por las calles a chavales en mangas cortas o - JP, cuán equivocado estabas - chavalitas y muchachas luciendo ombligo (al caso de las minifaldas no he llegado a encontrarle explicación).

En un par de minutos estábamos paseando por las callejuelas comerciales. Peatonales; bastante similar al centro de Dos Hermanas con la salvedad de que en Litchfield - por fin me fijé en una placa con el nombre - hay más asiaticos por las calles, y la mayoría de la gente se entiende en inglés.

Entramos en la tienda de Vodafone y pensé que a Dan se le había antojado cambiar otra vez de móvil, aún sabiendo que el último lo compró la semana anterior. Lo comento con Jose y me cuenta que la idea de entrar ha sido suya, que no le funcionan los mensajes con su tarjeta SIM anglosajona y quiere informarse de por qué le ocurre esto.
Desinteresado en el género expuesto en cada una de las paredes del local, me asomé a la puerta y me sentí intrigado observando la cantidad de viandantes asiáticos (siete por ciento calculo, lo que me parece bastante) que pululaban por las calles.
Mis tres compañeros seguían ocupados en la tienda: Jod mirando móviles y la pareja restante atendienedo a las indicaciones de la muchacha "encargada senior".
La "encargada junior" me tomó por un nuevo cliente al verme acercarme al mostrador y me descubrío entonces un nuevo formato de saludo coloquial: "Hi ya!". Le indiqué que acompañaba al tumulto que se había atrincherado en su local hacía unos diez minutos, y la jovencilla negra, tras el "all right" de rigor, volvió a su trabajo de anotar algo en un impreso.
Aparecieron nuevos clientes/mirones en la tienda mientras nosotros estuvimos allí, y a todos se les recibió con un "Hi ya" de la "encargada junior".

Breve paseo de apenas cuarenta pasos y fue "Boot" el nuevo establecimiento en congratularse de nuestra presencia.
Bastante estúpido el stock.
Dan cogió una caja de aspirinas, que seguro que no eran aspirinas, pero que no me interesó el detalle lo suficiente como para que tomase nota de la marca en la libreta.
Aquel BOOTS - es una cadena de comercios que vende de todo pero que no reparte equitativamente los productos entre sus locales - era una mezcla entre farmacia y tienda de ultramarinos. La clientela compraba cajas de pastillas como si fueran chocolatinas - cuando no se daba el caso de que adquiriesen ambos artículos -.

La iglesia fue el siguiente edificio en llamar nuestra atencion. O la de Jose y la mía al menos.
Frente a ésta había un McDonald's, y cual chucho que da con una esquina o neumático aún por marcar, Dan entró a hacer su obligada visita al "toilet". Jody entró también. (... están locos estos ingleses).
Le escuché a Jose decir algo acerca de un belén. Le dejé tomar la delantera y me dirigí hacia una esquina relativamente alejada desde donde pude tomar una foto del edificio entero. Salió chula.
Volví a la plaza de la iglesia y me reuní con el compatriota ante la puerta de la misma.
El belén resultó ser unas figurillas planas de madera de caoba colocadas sobre la cornisa del pórtico. Completo: María, José, Mula, Buey, Gazpar, Baltasar, Melchor y el Niño, pero un tanto cutrecillo. Aún así no deja de ser uno de los mejores belenes que hemos visto. NOTE: los anglosajones no tienen muy clara la existencia de historia biblica detras de la Navidad; aparte de 'regalos', 'tarjetas de felicitacion' y 'Santa Claus', es difícil sacar más datos de la definicion de "Navidad" de un inglés.


(To be continued...)