lunes, 27 de diciembre de 2004

Litchfield (Chapter 1.5)

[En el capitulo anterior]
Bruce se habia levantado no demasiado tarde y tras consultar a Daniel sobre la posibilidad de acercarse en su coche al Asda de Tamworth le propuso la alternativa de ir a Litchfield en su lugar; Bruce acepto gratamente esta opcion.
Jody, Dan, Jose y Bruce llegan a un pueblo aparentemente mayor que Tamworth, y un poco mas alejado que este. Visitaron la tienda de Vodafone y un establecimiento de "Boots".
Prosiguieron la marcha hasta encontrarse frente a la iglesia. Habia un McDonal's en frente y Daniel no pudo dejar pasar la oportunidad de orinar en sus servicios. Jody Tambien entro. Los espanioles fuimos a curiosear la iglesia.
[Fin de la sinopsis del capitulo anterior]

Atendiendo a lo inusual de encontrarnos por estas tierras con un belén, los dos españoles nos interesamos por averiguar qué otras sorpresas nos depararía el interior del edicifio. Supuestamente la entrada principal era aquella que quedaba bajo las figurillas recortadas en caoba. Varios empujones y forcejeos nos hacen suponer que ese portón estaba cerrado.
Un poco más a la derecha había otra perta y fuimos a probar fortuna con esa otra.
Era la entrada a la tienda de souvenirs de la iglesia. La puerata dera de cristal por lo que se podia curiosear el interior desde fuera. Había gran número de artículos navideños )además de la típica parafernalia: postalitas, crucifijos y rosarios. Nada tentador; ni siquiera para Jose. Pasamos de largo y doblamos la esquina para buscar otra entrada por el lateral.

Jose me tomó la delantera como tantas otras veces - yo suelo entretenerme con la cámara y quedarme rezagado -. Vi entonces un grupito compuesto por tres chavalillos asiaticos. Me pregunté si serían japoneses por lo cual agudicé oido y, disimuladamente, los acompañé en su paseo durante unos metros.
Me pareció escuchar algún "WA" y en general me sonó a japonés. Los acabé dando por japoneses.

- Ya lo que faltaba! Ven a mirar esto - me indicaron en castellano.
- Juas! Están locos estos ingleses - como en otras muchas ocasiones, no pude evitar citar a ese gran pensador (ficticio, pero "gran pensador") llamado Asterix.

En lugar de encontrar la entrada de la iglesia, habíamos dado con la entrada A LA CAFETERÍA de la iglesia. Sorprendente aún para quien apenas llevaba un mes y medio en el país; y aún para el que estaba a punto de hacer seis meses.

- Espérate que esto se merece una foto - dije mientras preparaba la cámara.
- Sí, sí. Esto es para enseñarlo por España.

(CLICK)

Ante la entrada había un para de carltelitos sobre el suelo, a sendos lados del pórtico, rezando "COFFEE SHOP OPEN. Entrance". Nosotros nos acercamos un poco más a la puerta y vimos, tras una segunda puerta de cristal, una sala relativamente amplia donce los 'litchfildianos' ocupaban su tiempo en tomar sus obligados tes y donde algunos, a la par, ojeaban la amada prensa sensacionalista local ("Sun", "Daily Mirror"...).
Seguir avanzando nos pareció una idea un tanto sacrílega y optamos por no profanar el climax del que disfrutaban los parroquianos del local.
Vuelta al frente de la iglesia.

A Jose le seguía dando vueltas en la cabeza el sorprendente descubrimiento de la cafetería parroquial. A mí, por supuesto también; pero repartía mis neuronas asignándoles a otras la labor de "agenda/bloc de notas": "NOTA MENTAL. Bruce apunta: en Litchfield hay japoneses. Visita futura".
Y algo ensimismados los dos, apenas advertimos la llegada del otro cincuenta por ciento de la expedicion (el cincuenta por ciento británico).
Divagaciones en inglés. Jose consultó por la entrada a la iglesia. Y Dan y Jody como única respuesta se pusieron a mirar el escaparate de la tienda de souvenirs.

En cuanto se percataron, misteriosamente, de la estupidez de los artículos, recorieron la exigua distancia que separaba a ambos grupos, y dieron por hecho que la entrada a la iglesia debía de ser aquella con la que, en un principio, nosotros estuvimos forcejeando.
Proseguimos la marcha.