sábado, 19 de marzo de 2005

Peeeedid tieeerra yyyy liibeertaaaaddd

Lo intento aunque no sea facil.

Hago saber a los lectores que voy a omitir unos cuantos de los sucesos acaecidos durante el periodo temporal narrado en este post para no espantar demasiado al futurible turista.
Los ingleses están locos.

(estas son algunas de las cosas que sucedieron)
...

El ruido de "lo que antes fue una" moto de Sam (adquirida a su coleguilla por el simbólico precio de 10 libras) hace Salir a Isaac de la casa para ver qué ocurre.
Billy, desde la puerta, se limita a observar con incomprensión. Son casi las doce de la noche.

Sam y su colega se han adentrado en las entrañas del Waterpark. Isaac, pletórico al recordar tiempos mejores, aprovecha la ocasión para subir al trasto e intenta marcarse unas vueltecillas por el terreno anexo a la casa.
Billy, Loui y yo observamos el espectáculo.
Intenta Isaac lucirse y la cadena de la moto acaba saliéndose.

En el interior Billy, como casi siempre, trata de prepararme algo de comer. Rechazo con insistencia el ofrecimiento dado que Billy tiene que trabajar al día siguiente por la mañana, es tarde, y hoy no se me antoja gorronear.

Sam e Isaac acuerdan que el segundo dejará al día siguiente por la mañana la moto para que el primero la trastee a su antojo. Por la tarde se llegará a la casa. Va a estar fuera.

Billy se acuesta.

Loui pregunta que qué es lo que se está quemando. Le traduzco a isaac la frase. Issac y yo nos comemos dos pizzas del Asda. La primera algo chamuscada

Loui se prepara unos "noodles" aderezados con macarrones y mayonesa. El chaval es muy raro. Sólo le queda un día más en la casa.
A sugerencia de Issac añade vodka y vino a la pasta.
Se lleva el tenedor a la boca una seis veces antes de decir que ha cocinado demasiada pasta.

Isaac le da "conversacion" a Loui. Éste se vuelve hiperactivo.

Isaac le canta una nana a Loui - en cuyo estribillo se escucha "anda tira ya pa'rriba" - al tiempo que lo persigue como si el inglés fuese una gallina a la que se ha de conducir hasta un rincón. Consigue que se vaya a su cuarto.

Los dos españoles nos ponemos a ver la tele en el cuarto.

Loui vuelve. Ha de trabajar a de nueve a cinco pero dice que no tiene sueño.

Isaac retoma el sistema de "anda tira ya pa'rriba". Loui sube y baja. A la quinta va la vencida.

A las cuatro me echo a dormir.

Isaac se despierta. Yo también. Pregunto por la hora. Las nueve.

Vuelvo a dormir.

Me levanto y veo en el reloj de la cocina que son las doce.

Subo arriba en busca del cuarto baño grande. Está cerrado. En el cuarto de Jenny y Harry veo a la inglesa recogiendo los últimos tiestos (se muda hoy mismo). La saludo lo más decorosamente que soy capaz de hacerlo llevando tan sólo minuto y medio de vigilia.

Me aplasto un poco el pelo con agua en el aseo de abajo.

Desayunamos Isaac y yo. El tema de "las españolas" monopoliza la conversación. A las cuatro las acompañaremos al Asda.

Isaac se cambia y yo de mientras friego los cacharros. Ya estoy más que acostumbrado.

Escucho la puerta y a mi espalda aparece Diane (la manager general del hotel) NOTE: en la casa del hotel NO se permiten las visitas, cuanto menos pernoctar. Está acompañada de un chaval alto (seguramente nuevos inquilinos a los que les está enseñando la casa).
Me limito a decir "wahing up again" y sigo son mis cacharros como si la película no fuese conmigo.

Acabo con los cacharros, cojo el chaquetón y me dirijo en la puerta para hacer el papel de "estoy de paso y ya me voy". Espero a Isaac en el pasillo y me encuentro con nuestra manager general, el chaval y una chavala. El compatriota sigue aún en su cuarto y Diane me pregunta si acostumbro a venir a fregar los cacharros. Yo no me complico y le digo que sí, que soy un profesional.
Ésta les explica a los también anonadados visitantes que en el hotel ésa viene a ser mi labor.
Salen y nos despedimos.

Isaac cae en la cuenta de que ella ha tenido que ver la moto en el patio trasero. Días atrás lo encontró en su habitación fumando y no lo tiene en muy buen lugar. Ahora en uno incluso peor.

Cogemos el autobús, llegamos al 42 de Piccadilly, me ducho, cojo dinero y nos vamos para el hotel.

Jose nos ve entrar y nos suelta el cuento de que "hay que ver", que "no sois nadie ustedes dos", que "ya vais detras de las niñas" y que 'tal y cual'. Nos dice que hoy les ha hecho de interprete durante la firma de los contratos.
Yo trato de dar un poco de palique a Peter Codd a quien no veía desde hace más de dos semanas.

Subo al Staff Room, me encuentro con Richard, pero a ellas no las veo.

Isaac y yo nos damos un paseo hasta la casa para hacer tiempo y porque Isaac quiere comer algo.

Fnalmente volvemos a la parada de bus junto al hotel y al cabo de un rato empieza a dudar Isaac de que las españolas vayan a aparecer.

Aparecen. Me presento a Alicia (gaditana) y Maria (granadina).
Ellas ya están "algo" disgustadas con el panorama que se han encontrado - "lugar perdido de la mano de Dios" -. Isaac y yo avivamos esa llama.

En el Asda me hacen preguntar por unos zapatos iguales a los que me han dado pero del número cinco. La señora a la que le pregunto me entiende.
Me he lucido.
Comento que no es lo usual para nada que me entiendan de primeras.

Las nuevas inmigrantes se sorprenden de la de "basura" que se puede encontrar en un hipermercado británico (salsas y precocinados por doquier).

Con tardías prisas acudimos al "bus stop" pero el autobus tara un cuarto de hora en aparecer.

Nos bajamos todos en la casa.

Isaac prepara comida para los españoles. Maria, Alicia, Billy y yo "charlamos" en el salón.
Les cuesta bastante de momento a las nuevas compatriotas. Se sorprenden de la facilidad que tiene Billy para aprender español.

Comemos. Loui mira su movil y no ha obtenido la respuesta que deseaba de Gemma.
Loui comienza a darse cabezazos con el frigorífico (tres) y con la lavadora (idem).

Isaac se va a su cuarto. Trato de hacer asimilar a las dos de que lo mejor es "curarse de espanto" lo antes posible porque la vida aquí es así. "Son ingleses".

Nuevamente Alicia, Maria, Billy y yo en el "living room".

Alicia y Maria deciden irse (han de pasar su última noche en el hotel antes de mudarse a la casa). Billy se presta a acompañarlas. Declinan el ofrecimiento una y otra vez.

Maria me pregunta que si no voy con ellas (estoy esperando a las once para que Peter Codd me lleve, junto con Jose, de vuelta a Piccadilly. Maria me dice que puedo estar en su habitación de mientras y yo me ofrezco a ayudarlas a acabar de preparar sus maletas para mudarse mañana a la casa.

Tertulia durante una hora en la habitación de las éstas. No toco las maletas. Las pongo a día un poco. Se me olvida comentar aspectos positivos.
Chavalas, aparentemente, muy apañadas.

Me encuentro conAdam en la cocina y le pregunto por Peter Codd, me dice que está arriba y me encuentro con Jose e Isaac recriminándome lo "poco solidario" que soy por haberme ido con las dos "on my own".

Peter Codd nos devuelve a Piccadilly e Isaac se ha quedado trabajando. Jose está bastante quemado de aguantar la - también - hiperactividad del compañero Codd.



[ Ala! a atar cabos ;) ]