miércoles, 24 de marzo de 2010

El elefante en la habitación

Hay un elefante en la habitación.
Es enorme, por lo que es muy difícil rodearlo.
Igual lo hacemos con cada “¿Todo bien?”, “Sí, todo bien”, y las otras miles de formas de conversaciones triviales: del tiempo, de la escuela.
Hablamos de cualquier otra cosa, excepto del elefante.
Hay un elefante en la habitación.

Todos sabemos que está allí.
Y todos pensamos en él cuando hablamos de cualquiera de esas otras cosas.
Está permanentemente en nuestra cabeza.Y, sabemos, es demasiado grande. Pero no hablamos del elefante que hay en nuestra habitación.

Por favor, hablemos del elefante en mi habitación.

...

Según he averiguado tras bucear un poco por la red con google como escafandra, este extracto anterior, junto con un pequeño párrafo que termina de dar la última pista para resolver la metáfora, lo escribió un chico adolescente que padecía cáncer.
Ahora esa figura del elefante en la habitación la recuperan los activistas de We Are Change Atlanta de la elegante y efectista forma que se muestra en el último vídeo subido por ellos (recalcar que como siempre, lo escrito no es más que una opinión personal, que de eso tratan los blogs, ¿no?).


De mientras termino con el capítulo doce de Campobeateños, que me está dando más de un quebradero de cabeza, vuelvo a conceder otro huequito en el blog al activismo, ya que uno sigue siendo un romántico y confía en que siguiendo a este paso veremos el fin de las mafias criminales que tanto tiempo llevan instauradas en nuestros gobiernos; y es que la manta del 11S descuidó varios flecos la mar de apañados para al fin poder tirar de ella. Saludos, paz e información ;)


miércoles, 17 de marzo de 2010

Campobeateños por Honshu - Capítulo 11: Shibuya

Capítulo insulso hasta el extremo que pifia estrepitosamente al pretender narrar el hecho de que como habíamos decidido dejar bastante a la improvisación en nuestro viaje y si bien en Kyoto habíamos contado con una excelente guía como fue Noriko y luego en Yokohama Daisuke se encargaba de darnos a conocer algunas cosas y lugares que nos habrían pasado totalmente desapercibidos, en Tokyo se podría decir que estábamos a nuestra suerte, y de Shibuya lo único que conocíamos como lugar turístico digno de una visita era la estatua de Hachiko sobre la que Frodo estaba bien informado. Ya en Shibuya lo que encontramos también fueron muchas, muchas, muchas... (podría pasarme así un cuarto de hora escribiendo "muchas") muchas tiendas de las que Frodo y Elena dieron cuenta de las que les dio tiempo, yo me separé del grupo animado por Frodo y me puse a callejear. Quedamos a las dos y media para comer, cosa que hicimos en un Sukiya nuevamente y salimos para Akihabara a la búsqueda de "gangas frikis" para consumo propio o para regalar, según fuese el caso.


Si habéis sido capaces de "leer entre líneas", Shibuya no me marcó de forma grata y eso se ha dejado notar demasiado en el montaje. Pero eso sí, si tienes curiosidad por ver vídeos de Shibuya, Shibuya sale, e incluso un colgado junto a Hachiko que le daba un toque de color y cosmopolismo (toma palabro) a la estampa, la mar de curioso. No dejéis de hacer cualquier cosa importante, como pueda ser comprobar si alguna de las toallas del toallero esté tan deshilachada que sea mejor apartarla y utilizarla como trapo para limpiar, por ver este vídeo.

lunes, 15 de marzo de 2010

Campobeateños por Honshu - Capítulo 10: Shinjuku

No se puede decir que madrugásemos mucho para salir hacia Tokyo, de hecho Frodo casi se pierde el desayuno gratis del hotel de Yokohama que dejaban de darlo a las diez. Temida e ineludible carga de las maletas grandes hacia un nuevo destino y dejada de las mismas en el hotel que encontramos no sin marearnos un poco. Vimos un poco el barrio de Shinokubo y antes de salir a Akihabara conocimos la habitación del hotel que, por cierto, nos encantó. También conocimos a la gerente, una mujer mayor tirando a vieja vieja pero por decoro diremos sólo "mujer mayor" superactiva (sí, he escrito superactiva) y muy muy dicharachera a pesar de las dificultades comunicativas. Luego fuimos a tener un primer contacto con Akihabara, me perdieron en el Don Kijote, seguí viendo Akihabara por mi cuenta y taché un par de nombres de la lista de gente a la que llevar regalos. De regreso a Shinokubo, tras cenar, me pasé un par de horas callejeando hasta no tener la menor idea de dónde me encontraba. Busqué la estación más cercana, pregunté lo mismo a unas siete u ocho personas porque me gusta cerciorme en situaciones así, y en torno a unos diez minutos estaba otra vez en la estación de Shinokubo.




Y ahora me permito recomendar a todos los que vayáis a visitar Tokyo el hotel Sekitei. Muy acogedor, a dos minutos de la estación y con una gerente digna de ser conocida (no la grabé, lástima):

viernes, 12 de marzo de 2010

Campobeateños por Honshu - Capítulo 9: Yokohama 2ª Parte

Tras habernos quedado con la falsa impresión de que Yokohama era pequeñita y que en una tarde la teníamos toda ya más que vista, el segundo día decidimos ir a pasear por Shinyokohama, donde habíamos parado fugazmente la noche anterior durante nuestra visita al museo del ramen. Frodo y Elenita remolonearon un poco y yo anduve realizando algunas tareas para aprovechar el tiempo. Entre las labores matutinas hubo un viaje en tren de Shinokubo a Yokohama con Daisuke donde nos separamos para quedar luego más tarde. Por tanto, salimos a ver Shinyokohama donde la mayor parte del tiempo la pasamos en los aledaños del Nissan Stadium, el campo de fútbol de Yokohama Marinos. Yokohama nos reunimos con Daisuke y almorzamos gyudon en un Sukiya, una cadena de comida rápida de estilo japonés. Tras la comida decidimos encaminarnos al barrio chino que Daisuke aún no conocía. Estaba anocheciendo y nos lo encontramos iluminado, lucía mucho mejor que en nuestra primera y segunda visita: el día anterior por la mañana muy temprano y a mediodía. Aunque la grata sorpresa nos la llevamos al llegar a la zona del puerto donde también nos recibió un vendaval tremendo al que en ese caso no había nada que agradecer. La zona del puerto y de Minato Burai se engalanaban de una manera ideal para recibir a la noche, la noria no dejaba de improvisar distintos juegos de luces. Precioso, simplemente precioso. Y la cinta de la cámara que se me acababa sin llevar recambio encima, todo por haber supuesto que simplemente nos encontraríamos más de lo mismo. Más o menos rehicimos los pasos que dimos por esa zona el primer día, lo cual era una buena caminata. Daisuke tenía que partir de vuelta a Osaka a las diez de la noche. A las nueve y veinte pasadas volvíamos a estar los tres (Elenita no) en el mismo sento del día anterior. Poco más tarde me despedía de Daisuke en la estación de Shinokubo, Frodo lo acompañaría hasta Yokohama. Al día siguiente nos mudaríamos a Tokyo.



domingo, 7 de marzo de 2010

Campobeateños por Honshu - Capítulo 8: Yokohama 1ª Parte

Nos habíamos hecho a Kyoto a pesar de que nuestra estancia allí se había prolongado sólo por seis días; tampoco es que fuese precisamente una vida. Es muy posible que eso contribuyera a que Frodo estuviera un tanto predispuesto a que no le gustase Yokohama, de hecho la zona en la que se encontraba el hotel no era como para ser tomada por ejemplo de pulcritud, olía regular tirando a mal y estaban en fechas de dejar la basura en la calle para su posterior recogida. Dejamos las maletas y nos fuimos a ver Yokohama, nos pareció bonita, sí, pero pequeñita también. El barrio chino lo encontramos cerrado por la mañana y bullicioso después. El parque del puerto muy bonito y concurrido y el hotel era de habitación compartida, allí conocimos a Daisuke con el que entablamos una rápida amistad de compañeros de habitación y con quien nos fuimos a cenar al museo del ramen en Shinosaka. Y al final de la noche, los machos campobeateños y el de Osaka se fueron a un sento. Toda una experiencia. Pero de eso no hay imágenes...


sábado, 6 de marzo de 2010

Campobeateños por Honshu - Capítulo 7: Kyoto 5ª Parte

Primer capítulo definitivamente chustero de la también chustera saga de aventuras campobeateñas por la isla grandota de Japón. En el presente capítulo los tres campobeateños se dedican a vaguear por los aledaños de la zona de la estación en el que viene a ser su último día en Kyoto. Eso sí, todo oportunamente rotulado para que el espectador no se pierda entre tanta acción tan "interesante". Ya a la noche cogimos el autobús con destino a Yokohama, pero eso no sale :|


miércoles, 3 de marzo de 2010

Campobeateños por Honshu - Capítulo 6: Nara

Monotemático (casi) de la visita al parque de Nara donde nos encontramos muchos ciervos hambrientos entre otras cosas que se movían menos, léase "pagodas" y "más templos". Si te gustan los ciervos, ya sean desaliñados o no, éste debe ser tu lugar de visita prioritario, si te gusta por otra parte el encanto tradicional que posee Kioto, pues también en muy buen lugar para visitar. En Todaji no entramos, no... ¡pero lo vimos desde fuera! :P


Campobeateños por Honshu - Capítulo 5: Kyoto 4ª Parte

La verdad es que no me acuerdo del nombre del lugar donde nos llevaron Noriko y Masa aquel día (a ver si me acuerdo de preguntárselo). Cuando nos bajamos del metro en la estación acordada a quien nos encontramos fue a su amigo Masa, prometedor políglota que ceceaba cuando hablaba castellano; muy buena gente. Noriko apareció al rato y después de un desayuno en un Starbucks (por enésima vez U_U), nos acercó en su coche al lugar de visita. (Al regresar por el coche nos "sablaron" 1600 yenes por el parking - por 3 horas y poco -)


Campobeateños por Honshu - Capítulo 4: Kyoto 3ª Parte

Tercer día en Kyoto y nuevo día de exploración por cuenta propia. La mañana la empezamos yendo a visitar Toji que nos caía cerquita del hotel y ya más tarde quedaríamos con Noriko que pensaba seguir con sus labores de guía. El Castillo de Nijo también entraba en nuestro planning y de hecho fue la segunda de las visitas del día...