miércoles, 24 de marzo de 2010

El elefante en la habitación

Hay un elefante en la habitación.
Es enorme, por lo que es muy difícil rodearlo.
Igual lo hacemos con cada “¿Todo bien?”, “Sí, todo bien”, y las otras miles de formas de conversaciones triviales: del tiempo, de la escuela.
Hablamos de cualquier otra cosa, excepto del elefante.
Hay un elefante en la habitación.

Todos sabemos que está allí.
Y todos pensamos en él cuando hablamos de cualquiera de esas otras cosas.
Está permanentemente en nuestra cabeza.Y, sabemos, es demasiado grande. Pero no hablamos del elefante que hay en nuestra habitación.

Por favor, hablemos del elefante en mi habitación.

...

Según he averiguado tras bucear un poco por la red con google como escafandra, este extracto anterior, junto con un pequeño párrafo que termina de dar la última pista para resolver la metáfora, lo escribió un chico adolescente que padecía cáncer.
Ahora esa figura del elefante en la habitación la recuperan los activistas de We Are Change Atlanta de la elegante y efectista forma que se muestra en el último vídeo subido por ellos (recalcar que como siempre, lo escrito no es más que una opinión personal, que de eso tratan los blogs, ¿no?).


De mientras termino con el capítulo doce de Campobeateños, que me está dando más de un quebradero de cabeza, vuelvo a conceder otro huequito en el blog al activismo, ya que uno sigue siendo un romántico y confía en que siguiendo a este paso veremos el fin de las mafias criminales que tanto tiempo llevan instauradas en nuestros gobiernos; y es que la manta del 11S descuidó varios flecos la mar de apañados para al fin poder tirar de ella. Saludos, paz e información ;)